lunes, abril 28, 2008

Parideras

Uno de los principales problemas a los que me enfrenté cuando mantuve Guppys fue la supervivencia de los alevines. Como bien sabrán, los Poecilia reticulata se reproducen como locos. Basta introducir en un acuario un par o trío de hembras junto a un macho y en un parpadeo ya tendremos decenas de alevines nadando de un lado a otro.

Pues bien, apenas los alevines son explusados del cuerpo de la madre, ya tienen que sortear las fauces hambrientas de sus propios padres que los persiguen para devorarlos. Y si nacen en un comunitario y escasamente plantado, sus oportunidades de supervivencia son muy reducidas.

El primer alumbramiento de Guppys me tomó por sorpresa y no supe qué hacer. Me ganó la emoción de ver nadar a los alevines y cada día que los alimentaba, desgraciadamente contabilizaba cada vez menos. El acuario estaba poco plantado y ofrecía escasos escondites para los alevines.

A los pocos días, noté que una hembra estaba muy gorda y trataba de escondese bajo la Lemna minor. A la sombra y en una esquina trasera. Me preparé y compré una paridera de malla. Casualmente, el día del alumbramiento, me encontraba en casa. Finalizó el alumbramiento y rescaté a todos los alevines metiéndolos en la paridera. Eran quizás cerca de 40. Nunca introduje a la madre para que nacieran ahí los alevines ya que, según leí, se estresa por el espacio tan reducido y en ocasiones muere.

A los alevines los alimenté con hojuelas finamente trituradas pero me enfrenté a otro problema. La suciedad que se acumula en la paridera. Restos de alimento y detritos. Por lo que con una jeringa "succionaba" el fondo de la paridera dejándolo limpio.

Después vino otro problema: En el comunitario había un segundo alumbramiento de otra hembra. Y después otro. Y otro más. Las hembras no paraban. Los alevines ya no cabían en la paridera y necesitaba mantenerla limpia constantemente por lo que me decidí a plantar el acuario a tope. Ése acuario se convirtió pronto en una selva acuática y liberé a todos los alevines.

Con el paso del tiempo, pude observar que se siguieron dando alumbramientos en el comunitario y la gran mayoría de los alevines sobrevivía ya que había muchos refugios donde esconderse de los padres y de peces más grandes.

Por eso prefiero plantar mucho el acuario (además contar con los beneficios que traen las plantas) a poner una paridera.

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